El cliché de lo intacto
Es en los pequeños momentos a solas que se
despliegan todos mis pensamientos. Mi mente divaga entre una imagen y otra. Los
recuerdos del mismo lugar, pero distintas personas y momentos. Cuando se ha
vivido mucho ese repaso no llega al final, sino que es inevitable tenerlo de
cuando en cuando.
Veo mi reflejo en la puerta de entrada y me
he sonreído. La plaza, sus luces, el café, todo intacto sin importar cuanto me
demore en regresar. El bullicio de una mesa cercana me trae de regreso. Un
grupo de caballeros todos mayores de 70, increíblemente alborota más que uno de
chiquillos. Están de regreso al alma mater por el fin de semana. Y el vino en
la sobre mesa los hace notar. Me recuerdan que vivir es cosa del día a día y
que la edad es número y nada más, por más cliché que suene.

