jueves, 12 de febrero de 2026

El cliché de lo intacto

febrero 12, 2026 0 Comments



Es en los pequeños momentos a solas que se despliegan todos mis pensamientos. Mi mente divaga entre una imagen y otra. Los recuerdos del mismo lugar, pero distintas personas y momentos. Cuando se ha vivido mucho ese repaso no llega al final, sino que es inevitable tenerlo de cuando en cuando.

Veo mi reflejo en la puerta de entrada y me he sonreído. La plaza, sus luces, el café, todo intacto sin importar cuanto me demore en regresar. El bullicio de una mesa cercana me trae de regreso. Un grupo de caballeros todos mayores de 70, increíblemente alborota más que uno de chiquillos. Están de regreso al alma mater por el fin de semana. Y el vino en la sobre mesa los hace notar. Me recuerdan que vivir es cosa del día a día y que la edad es número y nada más, por más cliché que suene.


De regreso en Madrid

febrero 12, 2026 0 Comments

 


27 de mayo de 2024

 

Volver a Madrid siempre se siente como volver a mí. Pasaron cuatro años, pero reconocí su aroma de ciudad cosmopolita y como se siente el solecito mañanero en meses de frío.; una caricia en mi rostro que agradecí con lágrimas.

El caos, el encierro y las muertes de tantos, ha endurecido al madrileño; sentí que en general, tienen menos miedo. Nuevos acentos acapararon mi atención. Venezolanos, peruanos, mexicanos y otros, llegaron a la “madre patria” buscando mejor vida. No sé si la han encontrado, pero me sonríen a pesar de lo duro que es emigrar.

Sin importar el cansancio, las horas sin dormir y el “jet lag”, me he tirado a la calle sin pensarlo. Se me hacen naturales algunas esquinas, un vermut y unas croquetas. En Gran Vía no cabe un alma, pero me siento segura en una sensación de hogar que no conocía y pocos entienden. 

Despedirme fue duro, sigo llorando mientras escribo estas líneas. No entiendo, pero siento y eso es suficiente.

 

 

 

lunes, 27 de mayo de 2024

La despedida

mayo 27, 2024 0 Comments

Foto por Igor Starkov

No estaba listo para una nueva relación, mucho menos para amarla. Consternado con lo que sentía, emprendió la despedida. Agarro su sombrero, billetera y llaves, “he de decirle que no puedo”; se repetía una y otra vez para sus adentros. 

Encendió su auto, pero dudó si emprender la marcha. Se miró en el retrovisor buscando valor, respiró profundo. Conducía con la mente abrumada planificando su argumento, “eres muy bonita, pero”. En negación repetía “no no no Joel, eso no es justo”. Un bocinazo lo ha traído de regreso, semáforo en verde. “No quiero un compromiso con nadie”, otro pensamiento intruso. Lo ha detenido el tráfico, habla para si “no estoy enamorado de ti”. 

Segundo bocinazo, las lágrimas atacan; “eso es mentira, no puedo decirle una mentira”, lo susurró, como si quisiera que el Universo no escuchara. El camino se ha hecho mas largo de lo usual.

Aparco el coche donde siempre, sus manos temblorosas y su mirada al cielo buscaban fuerzas. Caminó hacia la entrada del café. La vio sentada, sola y sonriente, se había pedido un cappuccino. No fue capaz de acercarse, sus miedos pesaban más que todo su pasado. La cita que el mismo había planificado, soñado y solicitado no existió.  

El, aún la piensa. Ella ya no se acuerda. 



sábado, 12 de agosto de 2023

La niña valiente de Vancouver

agosto 12, 2023 0 Comments

Photo by E. Jiménez (All rights reserved)

Ella había cruzado dos fronteras con sus hijos para salvarse y para salvarlos de la violencia. Lejos de la familia que su corazón había elegido, sin recursos, sin conocer el idioma y a pesar de todo eso no entendía lo brava y valiente que era. Yo la veía, pero ella no se había visto así misma. 


Ya ha pasado un buen tiempo, sus hijos crecieron (incluso es abuela), son gente de bien, profesionales y ciudadanos responsables. Y si eso no es otro logro ¿Qué lo es?  


Aún lleva a flor de piel la niña valiente que no supieron proteger. Sus ojos bonitos, dulces y llorosos van cargados de ternura, inocencia y sentimiento. En el momento que verbalizo “que no había hecho nada de lo que sentirse orgullosa”, fui la extraña impetuosa que intentó recordarle lo grande que era.


Se apaga el sol en Vancouver y desde English Bay con mi rosé en mano te celebro niña valiente.


D: I purple you♥  

domingo, 18 de junio de 2023

Sanación de la musa

junio 18, 2023 0 Comments


Poco mas de un año sin escribir.... y no es que no haya tenido historias para contar. He hecho suficientes viajes y he conectado con nuevas almas, hay mil historias; pero mi musa se encontraba dormida.

Un proceso de sanación no tiene fecha de comienzo o fin, es orgánico, va a su paso, a su ritmo. El mío parece estar avanzando mas por estos días. 

Mientras, sigo recogiendo las vivencias de las almas que me han tocado de cerca en el último año y pronto volveré a contarles sobre ellas. 

Elsie Yadira




martes, 10 de mayo de 2022

La paz lo vale todo

mayo 10, 2022 0 Comments

Photo by E. Jiménez (All rights reserved)


“A veces las personas no están destinadas a quedarse para siempre, a veces solo llegan para ser una lección de vida”. Ese razonamiento me abrazaba, me hacía sentir menos culpable por no haber ayudado a perpetuar la infelicidad. 


¿Podría haber aguantado más? ¿Debí acostumbrarme a los insultos? ¿Dramatice o exagere en pensar que me faltaba al respeto cuando se burlaba de mis emociones?¿Como llegué a permitir que me golpeara?


¡Claro que no!; me escuché decirlo a gritos. Miraba hacia el final del viñedo, justo donde comenzaba el río. Exhale con fuerza, negando con la cabeza una y otra vez. Por mas que la sociedad intente decirnos y hacernos sentir que es nuestra culpa, no lo es, nunca lo fue. 

Foto por E. Jiménez (Todos los derechos reservados)

                         

Me había quitado los zapatos y caminaba descalza por el viñedo, ese instinto de libertad y conexión. Arrastraba mi vestido azul de fiesta, mientras me acercaba al río. Comenzaba a atardecer, el cielo cambiaba sus colores y en la distancia, el sonido del último tren del día, intentaba interrumpir mi trance. Nuevamente repase la vista, finalmente estaba en paz, y la paz lo valía todo.



domingo, 6 de febrero de 2022

El jardín

febrero 06, 2022 0 Comments

 

Foto por E. Rivera


Caminaba por tercera vez el laberinto, rodeado de plantas. Un jardín tranquilo, florecido y cubierto de mariposas. El agua cayendo de la fuente creaba un sonido tenue y fresco, una sensación de paz que hacía mucho no sentía. Pequeños sonidos capaces de opacar la cercanía de los autos y el tren. 


Vio su reflejo en el estanque,  sintió que estaba en un oasis. Un oasis en medio de una ciudad tan dura y abrumadora,  llena de estructuras sin sentido y edificios capaces de cortar la vista al cielo. Respiro profundo y se concentró en el sonido del agua. Por un instante pensó que estaba en otro país. 


“Deja tu mente en blanco”, repetía para sí. Comenzó a cantar, tocaba las flores, les tomaba fotos con el móvil y regresaba su mirada al cielo, sonriendo. Le gustaba ese karma, la llenaba de energía y felicidad. El jardín apaciguaba el dolor que aun contenía. Aún así sonreía, sabía que el dolor no duraría para siempre.


Se sentó en el césped. Se había rendido ante los rayos del sol, reía; ahora a carcajadas. En su corazón sabía que ese momento era único e irrepetible. Se permitió ser niña, jugar con las mariposas, correr detrás de los patos y alimentar los peces en el estanque.


Se había quitado los zapatos, la sensación de caminar descalza le gustaba, se sentía libre. Dejaba así atrás el qué dirán, el peso social, la opinión de su familia, lo que dirían los conocidos y el juicio de cualquiera que no comprendiera su sentir. 


Repasó con la mirada por ultima vez el jardín, suspiro mientras llovía en sus ojos negros. Mientras se ponía en pie, una inmensa sonrisa se disparó en su rostro. Agarró su mochila y emprendió su nuevo camino. El bote al ashram le esperaba.  


El cliché de lo intacto

Es en los pequeños momentos a solas que se despliegan todos mis pensamientos. Mi mente divaga entre una imagen y otra. Los recuerdos del mis...