jueves, 13 de agosto de 2026

Mi primer viaje sola

agosto 13, 2026 0 Comments
                                                                         Medellín

Eran mis tiernos 20 años, estudiaba en la UPR, trabajaba y ya cubría mis gastos. Era momento de volar. Llevaba más de 6 años cultivando una amistad con una colombiana y me invitó a visitarla (Spoiler: seguimos siendo amigas aún).


Se podrán imaginar, años 90 en Colombia, ¡¡¡mis papas iban a poner el grito en el cielo!!! Así que tramité mi pasaporte y compré mi boleto sin decirles nada. Les anuncié mi viaje 2 meses antes para que fueran procesándolo. 


Mi primer viaje sola, fuera de la Isla, fuera de EU. Fue un viaje maravilloso que me enseño demasiado sobre prejuicios y estereotipos. Mientras intentaba dormir la primera noche sonaba La razón de Gilbertito en un negocio cercano. Aún recuerdo como me sentí lejos de casa, asimilando todo lo que estaba viviendo escuchando algo que era tan familiar para mí.


Ese fue mi recordatorio que sin importar cuan lejos estes de casa, siempre la llevas contigo. 


El primer viaje de mi vida

agosto 13, 2026 0 Comments



Tenía 14 años. Estaba por cumplir 15 añitos y yo no quería una fiesta (tampoco era algo que económicamente mi familia se pudiera permitir). Mi mamá, como siempre, lo hizo posible. Así que me dejaron ir a visitar a mis familiares (custodiada siempre por varias tías) entre New York y Connecticut. 


Salir de “la isla” reventó la mitad de mi burbuja. Guardo gratos recuerdos y sé que desde entonces amo New York (con todas sus luces y sombras) y por eso he regresado (y regresaré) muchas veces. Viajar sacudió todo en mí fue la chispa que inició mi amor por conocer personas, lugares y culturas. 


Un viaje por sencillo e insignificante que parezca siempre cambia la vida. 


Antigua versión

agosto 13, 2026 0 Comments


Dejar en el camino tus versiones anteriores puede ser mas duro de lo que jamás imaginaste. Soltar el peso de tus traumas, viejos hábitos, rutinas que no te aportan en tu nueva conciencia, en fin. Dejar tantas cosas; familia, amigos, clientes, lugares y sensaciones puede ser doloroso y a la vez reconfortante.

Caminaba dando saltos y pateando hojas color naranja que me recordaban todo esto. El otoño en New York siempre ha invitado a mi niña interior a disfrutar la libertad que hay en el desorden que te muestra sin mucha dificultad todo lo que vas dejando, como las hojas en sí; todo lo que va cambiando.

Mi primer viaje sola

                                                                         Medellín Eran mis tiernos 20 años, estudiaba en la UPR, trabajaba y...