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lunes, 16 de abril de 2018

Letras para mi querido amigo: Emociones, conexión y verdadera hombría

abril 16, 2018 0 Comments

Hacen varios meses escribí un post en mi blog para una amiga que necesitaba algunas palabras. El título fue “Letras para mí querida amiga: Amor propio, dignidad y superación”. Luego de eso, mis amigos varones (que son muchos más que las chicas) han estado reclamándome el por qué solo le dedique ese post a las mujeres.

“Nadie escribe para nosotros”, “todo lo profundo es sobre mujeres”, “como si no tuviéramos sentimientos”. Esos fueron algunos de sus comentarios; con eso me convencieron. Me senté y comencé a rememorar esas conversaciones con ellos (mis amigos varones).

Querido amigo: debo comenzar agradeciendo al universo por tenerte en mi vida, porque has sido por mucho tiempo mi pañito de lágrimas y diccionario para descifrar a los “hombres” cuando no he entendido sus conductas. Gracias por que a pesar de que sigo generalizando (lucho contra esto cada día) con tu ejemplo me corriges. Te dejo estas líneas con profundo agradecimiento:

La sociedad te ha impuesto una carga injusta, lucha contra ella todo lo que puedas
Nunca permitas que una mujer te utilice, que te humille, eso no ser “hombre”
No tienes que aguantar “todo”, no es cierto, no lo creas, no aguantes
Llora todo lo que sea necesario, no eres débil por eso, no temas que te veamos llorar
Sí, puedes ser un gran padre, tus hijos pueden estar amados y seguros contigo, no lo dudes
Ser “ proveedor” es una elección, si no es lo que tú quieres exige equidad a tu pareja
Si amas a otro hombre sal del maldito closet, no mereces seguir encerrado allí ¡vive!
Nunca permitas que una mujer te golpee, no hay razón para eso
Ser experto en deportes no es sinónimo de masculinidad, no tienes que saberlo todo
Deja que tus hijos te vean tal cual, vulnerable
Una relación de pareja no siempre es la felicidad para todos
• No, tu no estas " a cargo de la casa", "a cargo de la familia", si tus padres te dijeron eso, perdónalos
Los hombre pueden ser felices aunque estén solos, claro que sí
No se demuestra fuerza con golpes y puñetazos, no caigas en esa trampa
No desaparece tu masculinidad por amarte y cuidarte
Si ella/él no te hace feliz, termina esa relación
Como padre no “ayudas”, como padre eres el responsable, comparte las tareas
No tengas miedo a los prejuicios, puedes ser bueno en muchas cosas más allá del deporte y los autos
No hay “ cosas de hombre y “ cosas de mujeres” todos somos humanos
Aléjate de mujeres que solo quieren beneficios económicos por estar contigo
Nunca permitas que te digan que no puedes besar a tus hijos/hijas ¡nunca!
Tus hijas siempre recordarán cuando te peinaban y maquillaban, será un recuerdo genial
Si tus amigos no te tratan con dignidad, aléjalos
Cuando no quieras tener sexo, no lo tengas; no eres una maquina sexual
El dolor emocional es real, tienes derecho a él, siéntelo, acéptalo y sana
No repitas que todas son iguales, por que ustedes; no todos son iguales ¿cierto?
No tengas miedo de  “ lo que deberías ser” o “lo que deberías hacer”, tu eres libre

miércoles, 23 de agosto de 2017

Letras para mí querida amiga: Amor propio, dignidad y superación

agosto 23, 2017 0 Comments
Foto proviene del portal http://www.minglano.es

La amistad, sin duda alguna, es uno de esos sentimientos, relaciones, o como quiere definírsele; cuya importancia en nuestra vida nos ha marcado a todos. Hacen unos días, me tocó escribir unas líneas para una amiga-hermana, quien durante su proceso de terapias psicológicas post separación, me pidió (a solicitud de su terapeuta) que escribiera para ella, sobre lo que yo, desde afuera, veía en ella.

Mientras escribía esas líneas, recordé, que yo había hecho esto muchas veces en mi vida, directa o indirectamente, para mis hermanas, algunos familiares cercanos y hasta para otras amigas.

Así, que inspirada en esas líneas que escribí para Paola; decidí escribir una carta donde resumir todos esos consejos que eran para ellos y ellas, pero pueden ser para cualquiera que haya vivido, sufrido, llorado, reído y amado. ¿Tú que le dirías a esa amiga o amigo? Déjanos tus comentarios.

Querida amiga:

En este plano, en este universo, donde nos ha tocado coincidir, agradezco que nos haya permitido conectar. Te dejo palabras que ya has escuchado; algunas las ha acogido tu corazón, otras han volado. Recuerda que nada que te quite libertad, dignidad y paz merece la pena.

Amiga mía, ¡eres libre! No permitas nunca que tu religión, la sociedad, los prejuicios, el miedo al qué dirán o cualquier otra cosa te esclavicen.
No tengas miedo de tu cuerpo, de mostrarlo tal cual es. Eres bella, eres hermosa, eres diosa, perfecta para Dios, el universo y la madre tierra. No te castigues y lastimes buscando un ideal de perfección que no existe.
¡No contengas tus emociones! Llorar, reír, enojarte, sonrojarte y avergonzarte es natural; permítete demostrar tu mortalidad en este cuerpo humano que nos han entregado.
Si te hace feliz, ¡hazlo! ¡que se joda!
Ama sin temor a que termine, que no funcione, que pueda cambiar, ama, ama, ama.
Amar y proteger a tus hijos es tu responsabilidad, pero amarte y protegerte a ti misma es el comienzo.
Si él te dejo por otra, fluye, continúa, camina, respira y sigue viviendo. Nadie en este plano es indispensable. ¡No te aferres!
Aprende a escuchar tu voz interior, tu intuición; Dios, el universo o como le llames te hablan a través de ella.
El amor amiga no se ruega, no se amarra, no se controla; no lo puedes hacer y no permitas que intente hacerlo contigo.
Los atentados contra tu dignidad no deben estar permitidos, ni siquiera para ti misma.
Tus hijos crecerán y tomaran su rumbo, ¿Qué harás entonces? No dejes de vivir tu vida, de cultivar tu mente, de cuidar tu salud.
No le inculques miedos a tus hijos, no los sobre protejas al extremo de hacerlos inútiles. No pretendas que ellos superen tus errores, que vivan lo que tú no pudiste, ellos no son una extensión de tus frustraciones. El amor no tiene que ser castrante.
No entres en relaciones donde debes sacrificar solo tú y únicamente tú.
Ser la tercera en la ecuación es tu opción, pero no olvides que todo lo que alguien es capaz de hacer a otro es capaz de hacértelo a ti también.
Toma malas decisiones, rectifica si lo entiendes necesario y si no asume las consecuencias, esa es la vida misma.
Puedes cambiar de opinión siempre, no lo dudes, no te cuestiones; crecemos, desaprendemos y aprendemos todo el tiempo.
No todo lo que te enseñaron es cierto, abre tu mente, haz tu propio juicio, analiza, no repitas por repetir.
No calles, ni lo bueno, ni lo malo; no te tragues las palabras de dolor, amor, desapego, rabia, tristeza. Todo lo que no dices te enferma.
No te impongas cargas y responsabilidades que no son tuyas. Puedes ayudar y apoyar pero no tienes que asumir roles y responsabilidades de otros por miedo, imposición, temor o pena.
No dejes atrás tus sueños y metas por nada ni nadie. Puedes cambiar el plan, la estrategia y hasta la fecha pero no tu meta, no tu sueño. Si lo hace vivirás insatisfecha e incompleta contigo misma para siempre.
No permitas la violencia ni el maltrato hacia ti ni hacia tus semejantes.
No le temas a la vida, a la vejez, al cambio, a la muerte, todo eso es parte de tu naturaleza.


Amiga, por último, ¡confía en ti misma! Eres sabia y tu alma conoce el camino, disfruta el viaje con sus caminos de rosas, de espinas, de piedras. Con sus mares tranquilos y bravíos. Con sus ríos pacíficos y enfurecidos.





martes, 20 de junio de 2017

El miedo que paraliza

junio 20, 2017 0 Comments


¿Cuantas veces ese amigo, familiar o conocido te ha pedido un consejo? ¿Cuántas veces te ha contado una y otra vez eso que lo agobia o lo aflige? Pero, ¿Cuántas veces te ha escuchado? ¿Cuántas veces ha acogido tus consejos? ¿Qué acciones ha tomado para cambiar su situación?

La mayoría de las personas tenemos la tendencia a quejarnos una y otra vez y otra vez sobre los mismos temas, situaciones, personas; pero consciente o inconscientemente no tomamos acciones que nos lleven a terminar con eso que tanto nos molesta.

La razón principal por la cual las personas se paralizan y se quedan en la inacción es el miedo (ya habíamos hablado de este señor en nuestro post ¡Hola! Yo soy el Miedo). El miedo paraliza, crea excusas, crea conductas y comportamientos que van en contra de nuestro bienestar y dignidad. Por tanto, no puede haber cambio si hay miedo.

Sin dejar de un lado la compasión y nuestro deseo de ayudar, no podemos perder de perspectiva que no es nuestro trabajo, responsabilidad ni obligación lidiar, aguantar, tolerar o soportar la constante queja e inacción de una persona sobre los asuntos que son únicamente su responsabilidad.

Entonces llega el día donde entiendes que no tienes que cargar a nadie, que cargar a la gente solo hará que se mantengan más tiempo en la inacción y el miedo. Entonces, haces la paz contigo y fluyes.  

 


Mi primer viaje sola

                                                                         Medellín Eran mis tiernos 20 años, estudiaba en la UPR, trabajaba y...