lunes, 2 de enero de 2017

El “puppet project” y la necesidad de sentir que salvamos a la gente

enero 02, 2017 0 Comments

Es una conducta que la mayoría de nosotros hemos repetido una y otra vez. Esas relaciones (amistosas, amorosas, familiares la que sea) donde sabemos que no podemos seguir pero seguimos. No hay más que buscar, ya no hay afecto (o hay demasiado daño para nosotros), o cariño o amor pero seguimos en ellas porque aún tenemos algo que "lograr" con esa persona, queremos ayudarle, acompañarle, apoyarle.

Hablaba recientemente con un buen amigo que lleva mucho tiempo en una relación amorosa que no va a ningún lado, cuando analizábamos qué lo mantenía ahí me di cuenta que en alguna forma yo había estado en su situación algunas veces: sentía que tenía que lograr algo con esa persona.

Le llamamos el “puppet project” porque nos convertimos en ventrílocuos de una marioneta a la cual terminamos diciéndole (o intentando) como vestir, que estudiar, como hacer una u otra cosa, como curarse emocionalmente, como comportarse, que decir, que no decir, como reaccionar Etc. Etc. Etc.

Y lo mejor es que  utilizamos tantas frases bonitas para excusar a esa otra persona (o a nosotros mismos) de mantenernos en una relación de total dependencia. A ver si reconocen estas frases:

“Pensé yo podía curarle todo ese daño”

“La crianza que le dieron la hizo ser así”

“Ella no ha tenido quien la guie” 

“Tuvieron la oportunidad de tener a un buen hombre en las manos y lo que hicieron fue dañarlo”

“La estoy enseñando a conocer y disfrutar la vida”

“Me da lo que necesito por ahora aunque no la ame”

“Él es así por todo lo que le ha tocado vivir, quiero ayudarle a cambiar eso”

¿Por qué tenemos esa necesidad de sentir que somos responsables por ayudar a sanar, curar, cambiar o aprender a los demás?

¡No gente! No es nuestra responsabilidad reparar las almas dañadas, hacer cambiar a nadie (así no funciona el cambio), curar el dolor emocional o espiritual de alguien (es un trabajo muy personal).
Ni usted, ni yo, ni nadie es el “salvador” de una relación o de una persona. Las relaciones, sea cual sea, es un trabajo continuo de las dos parte envueltas, ni más fácil, ni menos trabajoso. Usted decide que cargas lleva consigo, y a veces o la sueltas y vuelas o te aferras con todas tus fuerzas y te hundes.




Puedes estar en mis recuerdos, pero no en mi presente ni futuro

Tu recuerdo sigue aquí, como un aguacero Rompe fuerte sobre mi, pero a fuego lento Quema y moja por igual, y ya no se lo que pensar ...