lunes, 10 de abril de 2017

¡Hola! Yo soy el Miedo

abril 10, 2017 0 Comments

A ella le tomo casi sus 32 de adultez entender una frase de esa canción tan popular. Había vivido su vida “equilibrada” y “perfecta” como era de esperarse. Estudio eso que llaman “carrera con futuro”, se quemó las pestañas, escogió un “buen marido” y compro la casa de los sueños de todos, de todos menos de ella.

Hizo lo que muy bien describe Elizabeth Gilbert en su libro Eat Pray Love (llevado al cine en el año 2010) con la frase “Nos conformamos con vivir infelices porque nos da miedo el cambio y que todo quede reducido a ruinas.” 

Pero ese miedo no duró para siempre, un buen día su infelicidad se convirtió en hastío. Las opciones eran seguir un simulacro de vida o vivir. Y ella decidió vivir.

¿Cuántas veces te han llamado loco o loca por vivir feliz? ¿No te has dado cuenta que la gente que más critica es la gente más infeliz y hastiada? ¿Cuánto miedo te han infundido para alejarte de lo que realmente quieres? ¿Tienes miedo? 

¿Acaso sabes que es el miedo? Yo soy el miedo: Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.

El miedo es incierto, es intangible, es azar, está en tu mente y solo es el 50% de las posibilidades, es decir que tiene la misma probabilidad de que salga bien que de que salga mal, pero preferimos vivir en el que salga mal sin saber que siempre puede ir mejor.
  


De aquel amor de música ligera, nada nos libra, nada más queda…

abril 10, 2017 0 Comments


Cuando escribes un blog o una columna, mucho de lo que escribes a veces no tiene nada que ver contigo.  En ocasiones comienzas líneas sin rumbo y luego el universo te aporta el contenido final. Yo ya estaba desarrollando este post cuando uno de mis lectores me escribió en privado diciendo “can you write about endings? Algo como cuando algo acaba y es ''malet and go''. Abrazos”.  

Inmediatamente recordé que justo antes de mi proceso de separación y posterior divorcio (si yo también tengo una vida real de altas y bajas) había una imagen corriendo por las redes sociales que llamaba mi atención fuertemente, yo sentía que tenía que ver conmigo pero aún no sabía por qué. 

Hoy la busque y mirando atrás, claro que tenía sentido. La imagen leía “Porque todos los finales también son comienzos, solo que no lo sabemos aún”.

¡Ahora si tiene que ver conmigo!, y contigo y con muchos a los que nadie nos dijo que todo en la vida es temporal. La vida en sí misma es temporal, todo en ella tiene principio y fin. Pero en nuestra naturaleza humana buscando permanencia donde no existe, nos apegamos a la idea de que las cosas, momentos, etapas, personas, relaciones, afectos son para siempre.

Cuando acogemos e internalizamos esa falacia cualquier cambio en nuestra vida nos produce sufrimiento, ¿acaso no venimos a la vida a sufrir? No y no, nosotros elegimos sufrir cuando nos apegamos, cuando no asimilamos la temporalidad de nuestra existencia y de cada elemento de ella. 

Nuestra vida, nuestras parejas, nuestros hijos, las etapas de la vida, el empleo soñado, la material (auto, joyas, comida), todo lo que existe tiene principio y fin. ¿Entonces si lo sabemos, por que sufrimos?

Sufrimos cuando no soltamos, cuando nos aferramos a situaciones, personas, relaciones que no son sanas. Sufrimos cuando en lugar de mirar qué aprendimos, qué aportamos, qué nos llevamos en el recuerdo y el corazón nos enfocamos en lo que no fue, en lo que queríamos, en lo que faltaba. 

Cuando aceptas la temporalidad de la existencia misma, miras el lado positivo de lo que terminó y te preparas para seguir, un universo de posibilidades nuevas se manifiestan para ti. Cerrar ciclos, agradecer lo vivido y emprender un nuevo comienzo, por que como la canción, todo es ligero y con el tiempo no queda más que el recuerdo. 

Puedes estar en mis recuerdos, pero no en mi presente ni futuro

Tu recuerdo sigue aquí, como un aguacero Rompe fuerte sobre mi, pero a fuego lento Quema y moja por igual, y ya no se lo que pensar ...